Sentir un dolor punzante al tomar algo frío, caliente o dulce es más común de lo que imaginas. La Sensibilidad dental afecta a personas de todas las edades y, aunque puede resultar muy molesta, no siempre indica un problema grave.
En mi experiencia clínica, muchos pacientes llegan preocupados pensando que necesitarán un tratamiento complejo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la sensibilidad es temporal, tratable y reversible, siempre que se identifique correctamente la causa y se actúe con criterio profesional.
En este artículo te explico por qué aparece, cómo aliviarla y cuándo es importante acudir al dentista, de forma clara, honesta y sin alarmismos.
¿Qué es exactamente la sensibilidad dental?
La sensibilidad aparece cuando la dentina, la capa interna del diente, queda expuesta. Esta dentina está conectada directamente con el nervio a través de miles de microcanales, por lo que cualquier estímulo externo puede provocar dolor.
Es importante entender algo clave:
no es una enfermedad en sí misma, sino una respuesta del diente ante un estímulo.
Por eso, antes de pensar en soluciones agresivas, lo más importante es identificar la causa real del problema.
Causas más frecuentes de la sensibilidad dental
Empastes recientes o profundos
Después de eliminar una caries cercana al nervio, es normal que el diente quede sensible. Esto se debe a una inflamación leve y reversible de la pulpa (pulpitis reversible).
En estos casos, el dolor suele aparecer con el frío o al masticar y disminuye progresivamente con el tiempo, sin necesidad de tratamientos invasivos.
Retracción de encías
Un cepillado demasiado fuerte, el uso de cepillos duros o la enfermedad periodontal pueden provocar que la encía se retraiga y deje expuesta la raíz del diente.
Esto genera una molestia muy característica al cepillarse o al consumir bebidas frías.
Bruxismo (rechinar los dientes)
El bruxismo desgasta el esmalte poco a poco, dejando la dentina desprotegida. Muchos pacientes no saben que aprietan los dientes hasta que aparece la sensibilidad.
Si no se trata la causa, el problema reaparecerá.
Blanqueamientos dentales
Algunos tratamientos estéticos pueden provocar sensibilidad temporal, especialmente durante los primeros días. Por suerte, suele ser transitoria y fácilmente controlable con productos adecuados.
Cómo tratar la sensibilidad de forma eficaz y segura
En odontología actual seguimos siempre un enfoque progresivo, empezando por lo menos agresivo:
1. Pastas dentales sensibilizantes
Ayudan a bloquear los túbulos de la dentina o calmar el nervio. Eso sí, requieren constancia durante varias semanas.
2. Aplicaciones de flúor
Refuerzan el esmalte y reducen la transmisión del estímulo doloroso.
3. Selladores dentales
Indicados cuando la sensibilidad está localizada en zonas concretas.
4. Endodoncia (solo en caso necesarios)
Se reserva para situaciones en las que el dolor es persistente, intenso y no responde a tratamientos conservadores.
En la práctica, muchos dientes se salvan evitando tratamientos invasivos cuando se respeta ese orden,
¿Cuándo deberías acudir al dentista?
Consulta con un profesional si:
- El dolor aparece sin estímulos
- La molestia dura más de unos segundos
- Empeora con el paso del tiempo
- Aparece dolor al masticar
Estos signos pueden indicar que el nervio está afectado.
Conclusión
La Sensibilidad dental puede ser incómoda, pero no suele ser permanente ni grave si se trata correctamente. Identificar la causa, actuar con calma y evitar tratamientos innecesarios es la mejor forma de cuidar tus dientes a largo plazo.
Un diagnóstico adecuado marca la diferencia entre aliviar el problema o convertirlo en algo crónico. Ante cualquier duda, lo más recomendable es siempre una valoración profesional.
Dr. Miguel Estévez
Especialista en Cirugía, Periodoncia y Estética dental. Con una experiencia clínica y docente, lidera el equipo de Clínica Estévez como director médico, garantizando tratamientos innovadores y de máxima calidad.
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